Errores frecuentes en el comercio internacional (y cómo evitarlos desde la logística)

Cuando una empresa decide dar el salto al comercio internacional, suele poner el foco en el producto, el precio o el mercado de destino. Sin embargo, con el paso del tiempo he comprobado que muchos de los problemas que surgen en importaciones y exportaciones no tienen que ver con la venta en sí, sino con decisiones logísticas mal planteadas desde el inicio.

Uno de los errores más habituales es elegir un Incoterm sin entender realmente qué implica. A menudo se selecciona por costumbre o porque “siempre se ha hecho así”, sin analizar quién asume los costes, los riesgos o los trámites en cada fase del transporte. Esto puede generar gastos imprevistos, responsabilidades no deseadas o conflictos entre comprador y vendedor. Entender bien el Incoterm y adaptarlo a cada operación es clave para evitar sorpresas.

Otro fallo frecuente está relacionado con la documentación. Facturas comerciales incompletas, packing lists poco claros o errores en el Bill of Lading pueden provocar retrasos importantes, bloqueos en aduanas o incluso sanciones. En comercio internacional, cada documento cumple una función concreta y debe revisarse con atención. Un pequeño detalle mal indicado puede traducirse en días de espera y costes adicionales.

También es común subestimar los tiempos reales de tránsito. Muchas empresas calculan sus plazos pensando solo en el transporte principal, sin tener en cuenta factores como inspecciones aduaneras, congestiones portuarias, transbordos o entregas finales. Esta falta de previsión afecta a la planificación, al stock y, en última instancia, al cliente final. Contar con una visión realista de los tiempos es esencial para cumplir compromisos.

La falta de un seguro adecuado es otro error que sigue repitiéndose. En ocasiones se da por hecho que la mercancía ya está cubierta o se contrata un seguro básico sin analizar el valor real de la carga o el tipo de riesgo. Cuando ocurre una incidencia, el problema ya no es solo el retraso, sino la pérdida económica. Asegurar correctamente la mercancía es una medida de protección, no un gasto innecesario.

También vemos con frecuencia que se piensa que el transporte “termina cuando la mercancía sale de origen”. Nada más lejos de la realidad. La logística internacional es una cadena completa que incluye origen, tránsito, aduanas y destino final. No coordinar correctamente todas las fases puede provocar cuellos de botella, costes ocultos o entregas fallidas.

Por último, uno de los errores más relevantes es no contar con un transitario desde la fase de negociación. Muchas decisiones que se toman al cerrar una operación comercial tienen un impacto directo en la logística posterior. Involucrar a un especialista desde el principio permite anticiparse a problemas, optimizar costes y definir una operativa más eficiente.

La buena noticia es que todos estos errores se pueden evitar con planificación, información y asesoramiento especializado. En AFTRANS acompañamos a empresas en cada etapa del proceso, ayudándolas a tomar decisiones logísticas alineadas con sus objetivos comerciales y operativos.

Porque en comercio internacional no se trata solo de mover mercancías, sino de hacerlo de forma segura, eficiente y sin sobresaltos. Una operación bien planificada desde la logística es la base para que todo lo demás funcione.